Muslos de Pollo Guisados a la cerveza

Este plato es barato, muy simple en su preparación y, lo más importante, increíblemente sabroso. Además es muy versátil porque admite un montón de variaciones y de guarniciones para acompañarlo. Esta es una de esas recetas de pollo, donde cobra un sabor muy peculiar, pollo a la cerveza.

Video de la Receta:

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Los ingredientes son fáciles de localizar y económicos, Con estos ingredientes sencillos sólo necesitamos un buen cuchillo y una cacerola. 

La cerveza que deben usar es la que se tenga en casa

Emplear las verduras y hortalizas que más les gusten y que sean de temporada. Pueden añadir frutos secos, un poco de tomillo o romero, pero el orégano o la albahaca también le van bien.

Si les gusta con un toque agridulce, echar su vinagre preferido y lo pueden acompañar con patatas, arroz o pasta, cada cocinero le dará su toque personal.

Además tenemos un plato perfecto para meterlo en la tartera y comer en el curro, pero también una cena de diez puntos para los niños o los mejores invitados. Una receta simple, rápida y exquisita donde la cerveza te abre una variedad de increíbles matices de sabor. Espero que les guste tanto como a nosotros en casa.

PREPARACIÓN DEL POLLO A LA CERVEZA

 

A la hora de comprar el pollo, elegid uno entero ya troceado o aquellas partes que más os gusten, en mi caso veréis un montón de alitas y algún muslo. Sea cual sea la pieza pedidle al carnicero que lo corte para guiso. Si no tenéis tiempo de ir al mercado o a vuestro carnicero de confianza, simplemente buscad en el super una bandeja con pollo preparado para guisar, elegid uno de buena calidad y no vayáis al más barato.

 

  1. Calentamos un poquito de aceite virgen extra en una cocotte. No os paséis con el aceite pues la piel de pollo también va a soltar su grasa con lo que se cocinará en su propio jugo. Añadimos los trozos de pollo y rehogamos durante unos 10 minutos hasta que el pollo cambie de color. Si queréis que la salsa os quede espesa, podéis pasar el pollo por un poco de harina para dorarlo antes y así añadir parte de esa harina al aceite con el que vamos a cocinar el resto de los ingredientes.

  2. Sacamos el pollo de la cazuela con ese color tan agradable y veremos que ha soltado parte de su jugo. Retiramos el pollo a una fuente y reservamos. En la misma cazuela y el mismo aceite vamos a preparar nuestra base de verduras.

  3. Pelamos las cebollas, zanahorias, cebolletas y el ajo. Lavamos los pimientos y picamos todos los ingredientes en juliana fina (tiras finas y alargadas de grosor lo más fino posible, 2 a 3 mm.), o en rodajas finas (en el caso de las zanahorias). Como veréis en las fotos yo uso un cuchillo que todo cocinillas desearía, por si os pica la curiosidad, es de la tienda Le Cuine: un cuchillo japonés de Kai, de la  gama Shun premier. Es increíble a nivel estético como sólo saben hacer en Japón, con una dureza impresionante y un filo increíble, de los que acabas usando a diario. En la parte superior de la hoja podéis ver unas hendiduras que se hacen martilleando a mano cada cuchillo, una técnica tradicional de decorar y dar forma a metales típica de Japón (tsuchi-me), que le da un aspecto tan delicado.

  4. Calentamos el aceite con el jugo del pollo y añadimos primero la cebolla, cebolleta y ajo. Rehogamos durante 2 ó 3 minutos a fuego medio-alto. Echamos el resto de ingredientes, pimientos y zanahorias. Sofreímos todo unos 10 minutos a fuego lento en el mismo aceite donde hemos dorado el pollo.

  5. Añadimos los trozos de pollo y removemos todo juntando los ingredientes y los sabores. Cuando el sofrito esté bien dorado echamos la cerveza. Añadimos las hojas de laurel, un poquito de perejil (mejor si es fresco), un toque de albahaca y rectificamos sal y pimienta. Recordad que podéis añadirle vuestras plantas aromáticas preferidas. Dejamos que reduzca un poco, aproximadamente unos 10-15 minutos a fuego medio para quitar parte del alcohol y que le dé al guiso ese toque dulzón.

  6. Cubrimos todo con el resto de la cerveza ( hay muchos tipos, aquellas en las que se nota el sabor a especias o que incluso amargan ligeramente le pueden dar el toque a tu receta). Guisamos a fuego bajo-medio (al 4 sobre 10 puntos de la vitro) hasta que reduzca el líquido, la carne del pollo esté tierna y las verduras empiecen a deshacerse, aproximadamente unos 30 minutos aunque dependerá del tamaño de los trozos de pollo. Es importante que remováis de vez en cuando para que no se pegue al fondo de la cazuela. Probamos el punto de sal del guiso y rectificamos si fuese necesario.

  7. Servimos bien caliente y con un poco de pan, la salsa de esta receta es grandiosa, os lo aseguro. Si lo preparáis el día antes lo mejor para volver a calentarlo a la hora de consumirlo es usar la misma cazuela a fuego muy lento moviendo de vez en cuando.